jueves, julio 28, 2005
Ritmo Total (Drumline), de Charles Stone III
El ritmo es el equilibrio que permite expresar lo inexpresable y sostiene nuestras emociones; es la base de todo movimiento humano en el espacio, incluyendo la música.
En las palpitaciones de nuestro corazón, en el acto respiratorio o en la marcha regular, todos poseemos la capacidad expresiva de impulsos perfectos en un equilibrio eterno. Nuestra misión consiste en unirnos a ese pulso y acompasamos plenamente con el tiempo presente.
Devon Miles (Nick Cannon) es un joven tamborilero de Harlem que gana una beca para ir a estudiar a la Universidad de Atlanta, conocida por su banda de música que anima los descansos de los partidos.
Devon tiene una don para expresar el ritmo con el tambor; pero una dificultad para entender que todos formamos parte de un algo, de un conjunto. Y su “pulso” no suena en concordancia con el resto. Él está en una escala mas alta que el resto del engranaje que conforma su banda universitaria.
El drama de esta película se centra en el camino que tendrá que transitar Devon para lograr ponerse en sintonía con la banda.
La película logró atraparme de lleno, es que el tema de la percusión es particularmente interesante para mí, teniendo en cuenta que fui baterista de una banda con un grupo de amigos en mi adolescencia.
| Si se me permite un pequeño spoiler, hay un momento en particular en el que Devon y el líder de la fila de la banda tienen un “duelo” rítmico con sus tambores en un ensayo. El líder improvisa un ritmo (cadencia) para iniciar lo que será la base rítmica de la banda en el estadio. | ![]() |
Lo que supone al líder que les llevará un día de ensayo a la banda, a Devon solo le lleva un minuto. Devon es como que logra retrasar el tiempo en cada golpe que efectúa en el redoblante el líder de la banda. Asimilando cada fracción de tiempo que hay entre las notas de la base rítimica. Ese momento en particular es grandioso. Por que es la esencia de como Devon asimila el ritmo en fracciones de segundos. Un don que se apreciará de forma creciente a lo largo de toda la película.
Por supuesto, este “drama” está enmascarado a modo de comedia y tiene su buena cuota del género.
Recomendable.
Los saluda, El OJo.
" Solo hay una constante: cadencia, o sea ritmo.."

